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Muchos padres cometen un grave error al pretender inmortalizar la imagen de sus hijos cuando comparten sus fotos en las redes sociales. Cada registro de la gracia, movimiento peculiar o los primeros pasos del bebé, al ser expuestos en público, corren el riesgo de ser utilizados por los ciberdelincuentes.

Fotos de alto riesgo

La tendencia es compartir todo por la red y bajo esta premisa aparece el “Sharenting”, que deriva de la fusión de dos palabras inglesas, “Share” (compartir) y “Parenting” (paternidad), y que consiste en la tendencia de los padres en publicar en forma continua las imágenes de sus hijos en las distintas redes sociales existentes, exponiéndolos al ciberacoso, ciberbullying, e incluso a la acción de criminales pederastas y a la pornografía infantil.

Muchas veces, las imágenes expuestas en público, corren el riesgo de ser utilizadas por los ciberdelincuentes.

La casi obsesión o manía de los padres en registrar y publicar casi todo, desde –prácticamente- su concepción, seguidas de ecografías, nacimiento, primer baño, cambio de pañal, primeros pasos, primeros dientes, cumpleaños, vacaciones, actividades escolares y un largo etcétera, es donde los progenitores colocan en riesgo a sus niños, a quienes corresponde –paradójicamente— protegerlos.

Mami, quítame la cámara

Y en toda esta divulgación de información no se considera el permiso del menor para compartir sus imágenes audiovisuales, quedando todo este material como una huella digital, es decir todas las imágenes audiovisuales quedaran en la nube para siempre. Así, cuando un tercero digite el nombre del menor en la red ahora o en 10 años aparecerá todo lo que sus padres han compartido sobre él.

Los padres pueden estar cometiendo un grave error al compartir, de manera compulsiva, las imágenes de sus bebés.

Ciertas fotografías o informaciones publicadas pueden afectar a la reputación del niño, perjudicándole en su entorno social o en el colegio, hasta puede considerar que sus padres han violado su derecho a la intimidad y de alguna manera su honor ha sido perjudicado, ya que muchas veces los padres comparten imágenes que el menor las pueda considerar incómodas y pueden generar algunas burlas entre sus amistades.

Prevención con información

“Los padres deberían conocer los peligros que genera exhibir la imagen de sus hijos al público en general, exponiéndolos de esta manera a invitaciones por redes sociales de personas con trastornos de personalidad, pedófilos, psicópatas, que no dudan ni un segundo en persuadir y engañar a sus hijos para que estén en contacto con ellos. Si no hay una buena comunicación con los hijos, ellos buscarán afecto y atención en esta clase de personas, poniendo en riesgo su vida” Acotó la psicóloga Roxana Nakaoka, del Centro Integral de Salud Familiar “Vida Nueva”, quien dijo “la prevención empieza con información”.

“Se deben dar charlas a los padres de familia en los colegios sobre los peligros que esconde el Sharenting”, recomienda la psicóloga Roxana Nakaoka.

“Es por ello –prosiguió la especialista- que debemos tomar los cuidados necesarios y precisos para salvaguardar la integridad de nuestros hijos”.

“Se deben dar charlas a los padres de familia en los colegios sobre los peligros que esconde el Sharenting, informarles de qué se trata y cuáles serían las consecuencias al abusar de dicha práctica”, indicó la especialista.

La psicóloga recomendó limitar el acceso a las imágenes que se postean en las redes sociales, ya que los mismos contactos pueden -sin saber- seguir exponiendo las imágenes del menor a personas desconocidas.

Asimismo, sugirió formar hábitos de uso de los dispositivos y “no estar constantemente tomándose fotos de todo cuanto hacen o donde están y publicarlo, porque en esas fotos familiares exponen a sus hijos”.

“Hay que evitar la instalación de los dispositivos en los dormitorios, pues si ya alguien, con una personalidad enferma los captó, los padres podrán tener el control en ello… por eso es muy importante que formen parte de sus contactos”, señaló Roxana Nakaoka.

“Hay que enseñar a los niños y adolescentes temas sobre cómo cuidar su intimidad y el respeto a su derecho a negarse a ser expuestos en público”, señaló.

Gobierno y colegios deben trabajar juntos

Asimismo, indicó que el gobierno debería dar prioridad a la salud mental, e invertir en instituciones o empresas que la promuevan.

“Los colegios hoy en día no cuentan con el apoyo de psicólogos a tiempo completo para evaluar, orientar y ayudar a los padres y alumnos. El gobierno debe obligar a incorporar de forma permanente a éstos especialistas en el staff de los planteles”, demandó Nakaoka al puntualizar que la cantidad debe ser acorde al número de alumnos del centro educativo.

“Hoy la sociedad peruana está pasando momentos de inseguridad, violencia contra la mujer y la niñez, intolerancia, bullying, etc. El apoyo y tratamiento por parte de profesionales en salud mental (psicólogos y psiquiatras) en la etapa estudiantil, ayudaría a detectar de manera temprana comportamientos inadecuados. De igual forma hay que promover campañas para que se tome conciencia y se fomente el uso seguro de las redes sociales” concluyó la psicóloga.

Tenga en cuenta

Si aún así se desea compartir en la red las imágenes de los hijos, se pueden seguir algunas recomendaciones técnicas dadas por los especialistas en ciberseguridad:

– Conocer al pie de la letra las políticas de privacidad y configuración de las redes sociales en las que se desea publicar las fotos.

– Mantener activas todas las notificaciones de alerta cuando el nombre del menor haya sido buscado en Google.

– Verificar la red de amigos. Compartir las imágenes sólo con personas conocidas y que gocen de toda confianza.

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